ABOGADOS EN SEVILLA |
16030
post-template-default,single,single-post,postid-16030,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode-theme-ver-16.7,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.2,vc_non_responsive

El derecho a la vivienda y los apartamentos turísticos

Estamos siendo testigos en los últimos años del auge de los apartamentos turísticos, lo cual junto a las  conocidas quejas por las molestias y la devaluación de los precios de las viviendas colindantes a dichos apartamentos, está produciendo un efecto colateral que nadie se ha parado a analizar. Desconozco si el resto de ciudades españolas padecen el mismo problema, pero en Sevilla, los ciudadanos no tienen viviendas para alquilar, no hay mercado de viviendas de alquiler, cualquier ciudadano que quiera alquilar una vivienda para vivir no puede, porque no hay. Tampoco tienes opción a una hipoteca sino tienes dinero ahorrado y una constatada solvencia económica y las pocas viviendas que salen al mercado son muy caras para el nivel adquisitivo medio de la población.  Tenemos un gravísimo problema y como siempre nuestros gobernantes no es que lleguen tarde, es que aún no han llegado.

Lo fácil es desviar el problema y lanzar nuestra iras contra el que quiere ganar dinero con su inmueble, es perfectamente entendible que una persona prefiera ganar 60 euros al día (1800 euros al mes) con su vivienda, que 500 euros al mes, es compresible, que una persona prefiera un tipo de inquilino que paga por adelantado a uno que existe el riesgo que no te pague.  Por si a alguien en estos momentos del artículo, se le ha pasado por la cabeza, que hay que prohibir los apartamentos turísticos, siento informarle que no se puede, en este país existe un derecho llamado libertad de empresa y cualquier normativa que pretenda delimitar ese derecho será inconstitucional.

¿Qué se puede hacer? Leyendo el Decreto 28/2016 de 2 de Febrero que regula los apartamentos turísticos, llama especialmente la atención lo fácil que es convertir una vivienda en apartamento turístico, tener la licencia de primera ocupación, que todas las viviendas las tienen y varios detalles que tiene que tener la vivienda de escaso valor económico. Sorprende, cuando para abrir un hotel o un hostal los requisitos son muchísimos y requieren una inversión económica muy alta. Quizás deberíamos empezar regulándolos con la misma seriedad que el resto de establecimientos abiertos al público, aplicar una política fiscal especifica que permita, contribuir a financiar la incorporación al mercado de vivienda pública en alquiler suficiente para cubrir las necesidades de la población y regular el mercado.

Cualquier cosa menos mirar para otro lado.